
Altamente adictiva con un elevado potencial estimulante que deja al consumidor sin dormir varios días, provocando un severo agotamiento físico y psíquico y, a menudo, síntomas psicóticos que pueden durar meses e incluso, años. Todo estos efectos corresponden a una nueva y peligrosísima droga de síntesis de origen asiático, denominada «shabú», con escasa presencia en nuestro país, utilizada casi en exclusiva por la comunidad filipina.
Ayer se supo que la Policía Nacional ha detenido a tres personas de esa nacionalidad, integrantes de una red de tráfico de esa sustancia estupefaciente, que vendían en un céntrico piso del número 5 de la calle de Colón de Madrid, a razón de 50 euros una dosis, una micra —el valor del gramo es de 500 euros por lo que es muchísimo más cara que la cocaína—, y que incluso, en su particular campaña de promoción, dejaban consumir «in situ», en una especie de «narcosala» habilitada para ello, como sucede a menudo en la Cañada Real Galiana con los traficantes.
El lugar contaba con pipas de cristal y metacrilato, encendedores modificados, sopletes, papel de aluminio para hacer «chinos», balanzas de precisión, etc. El otro domicilio, situado en la calle de Alerce 23, era utilizado como almacén y es donde se intervinieron 80 gramos de dicha sustancia.
Los detenidos son dos hombres y una mujer que responden a las iniciales de Milben B.V., de 33 años, Aldwin.D.R., de 32 y Lorna M.F., de 31, todos ellos nacidos en Filipinas. Se les imputa un delito contra la salud pública, habiendo ingresado todos ellos en prisión por orden de la Autoridad Judicial. Sólo el primero contaba con antecedentes por malos tratos.
El «shabú» es una metanfetamina cristalina consumida casi exclusivamente por ciudadanos filipinos y muy extendida en el sudeste asiático y en EE.UU., que en muy pocas ocasiones se había detectado en España. Se trata de un potente estimulante con un alto potencial de adicción.
La investigación comenzó cuando los agentes de la Comisaría de Centro detectaron una inusual afluencia de ciudadanos asiáticos a un piso de la zona, según informaron ayer fuentes de la Jefatura Superior de Policía. Tras las vigilancias oportunas, los agentes comprobaron que algunos «clientes» permanecían mucho tiempo en la vivienda, y que, cuando se marchaban, tenían síntomas de intoxicación por drogas. Durante el desarrollo de la investigación, se pudo identificar a los responsables del entramado, todos de procedencia filipina, y se descubrió que los imputados poseían un segundo piso donde ocultaban las sustancias estupefacientes.
Alto potencial adictivo
De ese modo se pudo arrestar a los integrantes del grupo tras registrar los inmuebles que usaban. La mayoría de la droga aprehendida estaba en el segundo domicilio: el que utilizaban como almacén. Ahí cogieron las muestras en sus distintas presentaciones — polvo, cristal, roca...— y se pudo determinar que se trataba de metanfetamina cristalizada, conocida entre la comunidad filipina como shabú.
Esta droga es un potente estimulante incluido por la Convención Internacional de Psicotrópicos en la lista II por su alto potencial de adicción. En total se han incautado de 80 gramos, una pistola detonadora, una catana y diversas armas blancas, tres balanzas de precisión, dos máquinas de termosellado, dos ordenadores portátiles, numerosos móviles, relojes de marca, sustancias de corte para la droga y útiles para la distribución de la sustancia. La investigación ha sido llevada a cabo por el Grupo II de Policía Judicial.
Temen que ingrese al país una droga peligrosa
Claudio Izaguirre, titular de la Asociación Antidrogas de la República Argentina, explicó que se teme por el ingreso al país del Shabú, una droga de diseño fabricada a base de metanfetamina, que puede mantener despierto por cinco días a quien la consume.

El miedo se origina porque la droga, que en principio fue fabricada en Filipinas, ya llegó a comercializarse en los Estados Unidos y en Europa, donde España se formó como un mercado consolidado. Y los narcotraficantes ibéricos y los argentinos tienen una estrecha relación.
"Todo surge porque hay una estrecha relación entre los narcos argentinos y los españoles. Este vínculo hace temer, con base concreta en investigaciones, que la traigan a la costa atlántica, principalmente a espacios de alto poder adquisitivo, en boliches de Pinamar o Villa Gesell, entre otros", dijo Izaguirre.
Y añadió: "Actualmente, el mercado de la venta de sustancias ilegales no se modificó en el país. Siguen arriba en la preferencia de los consumidores la marihuana y la cocaína pero es concreto que hay más presencia de las metanfetaminas o drogas de diseño".
"Antes ingresaban desde Holanda o la misma España, pero ahora se producen aquí, generalmente en casas alquiladas en countries", explicó Izaguirre.
El Shabú fue incluido por la Convención Internacional de Psicotrópicos en la lista II de estimulantes, por su alto potencial adictivo. Además, el agotamiento físico y psicológico puede producir síntomas psicóticos que pueden persistir por meses o años.
Esta sustancia puede llegar a alcanzar un precio medio de hasta 500 euros ($2.500) el gramo, pero “en Argentina el costo rondaría en un 25 por ciento menos que ese precio. Apuntan a un público de alto poder adquisitivo, muy exclusivo. Pero siempre pasa lo mismo. Una vez instalada la droga, su precio baja", estimó el especialista.